La Confederación del Comercio Especializado de Madrid (Cocem) ha cifrado entre un 20 y un 25 por ciento las pérdidas en la campaña navideña provocadas por la entrada en vigor de Madrid Central, ha apuntado en declaraciones a Europa Press el presidente de la agrupación, Luis Pacheco.

Estos datos son el resultado de un estudio elaborado en los 2.000 establecimientos adscritos a Cocem, que han informado de que entre el 1 y el 31 de diciembre de 2018 se ha producido un "efecto disuasorio" en los compradores, que se ha traducido en una bajada de los ingresos tasada entre los 40 y 50 millones de euros, respecto al mismo período en años anteriores.

"Se está haciendo un daño irreparable a unos comerciantes que no han hecho nada para recibir este castigo", ha criticado Pacheco, que también ha subrayado que la medida de restricción del tráfico impulsada por el Ayuntamiento de Madrid podría "dar al traste con 20.000 empleos, que en algunos casos se tratan de comerciantes de cuarta y quinta generación".

El presidente de Cocem ha apuntado que los comercios que más han notado esta caída han sido los relacionados con los regalos, la juguetería y el textil.

Desde la confederación, han remarcado que "no se ha contado con nadie para evaluar el impacto económico que iba a generar". "Le pedimos al Ayuntamiento que rectifique, que es de sabios. Nosotros estamos acostumbrados y no pasa nada por ello", ha recalcado Pacheco, que ha censurado que "se generen ciudadanos de segunda" al priorizar que "baje un 5 por ciento los índices de contaminación en El Retiro, pero que aumente un 10 por ciento en Atocha".

Por último, el presidente de Cocem ha explicado que desde la agrupación se propuso al Consistorio cinco medidas que "podían ayudar a reducir la polución y que no implicaban la restricción del tráfico".

Las propuestas fueron la creación de grandes párquines disuasorios y bien comunicados en las entradas a la capital; la apuesta por renovar las calefacciones en la ciudad y reducir de esta manera la contaminación provocada por los combustibles fósiles; la apertura diurna de Mercamadrid, para evitar grandes atascos en las horas puntas; incentivar la compra de coches eléctricos y reducir su coste; y la vuelta a la conciliación comercial, ya que la apertura los domingos de las grandes superficies de la periferia de la capital genera tráfico y afecta negativamente a las pymes.

"Las personas que nos gobiernan tienen que consultar a la ciudadanía, si fuese así y se aplicasen estas medidas, el cielo de Madrid sería el más azul y más limpio de todas las capitales europeas sin necesidad de prohibirlo todo", ha concluido Luis Pacheco.

Europa Press