Si de algo puede presumir la calle de Hermosilla es de haber intentado cuidar a sus peatones. No en vano, es una de las calles donde se intentó priorizar a éste con la implantación, promovida por el actual concejal del distrito, Fernando Martínez Vidal, en su anterior paso por la Junta Municipal del distrito, de la denominada Operación Peatón.

Objetivo de la misma, facilitar el tránsito peatonal, protegiendo al viandante en los sucesivos cruces de la calle, mediante el ensanche de las aceras en las esquinas y la ubicación de grandes maceteros para impedir que los coches pudiesen estacionar o detenerse en los cruces. Tal fue el éxito de esta iniciativa, que poco a poco se fue extendiendo por calles del barrio de Recoletos e, incluso, algunos distritos lo solicitaban para sus vías.

Motocicletas

Hoy en día, los maceteros perduran en muchos cruces de la vía, sobre todo en este primer tramo, pero los peatones han visto amenazado su privilegio, con la proliferación de motos que estacionan en las aceras, en algunos tramos, coincidiendo con los cruces con las ‘grandes vías’, como Castellana, Serrano o Velázquez. Es cierto que la calle cuenta con dos zonas de aparcamientos para motocicletas –a la altura de los números 97 y 127– pero parecen insuficientes, viendo cómo las motos ocupan cada vez más metros en las aceras de la vía.

Por lo demás, hay que señalar que para los que vengan a hacer compras, la calle cuenta en su mayoría con plazas verdes en batería –tras una reordenación–, por lo que se podrá estacionar por espacio de una hora, y que uno de los estacionamientos subterráneos de Serrano tiene entrada por Hermosilla.